Para que cualquier comunicación sea efectiva, no hay que perder de vista a quién nos estamos dirigiendo. Aún así, a veces nos centramos demasiado en qué es lo que queremos comunicar obviando al receptor.

Menos mal que siempre, antes o después, hay alguien que nos lo recuerda. Si es después resulta más frustrante, eso es verdad.

He seleccionado, clasificado y ordenado proyectos, éste es mi punto de partida.

¿Qué más?

Hace tiempo que Steal like an artist andaba por las estanterías de casa y me sorprendió verlo recomendando en este post de Gràffica.

Estoy por el comienzo pero apunta maneras.

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